La isla de Irlanda es famosa por su belleza natural. Está totalmente cubierta de verde y en sus milenarios bosques parece residir aún la magia de otros tiempos. Parte importante de esa magia se encuentra en las leyendas irlandesas que pueblan la mitología de esta isla.
La leyenda de la Calzada del Gigante
Una de ellas es la que explica – de manera totalmente fantástica – una de las formaciones geológicas más curiosas, no solo de Irlanda del Norte o de la isla, sino de Europa y el mundo: la Calzada del Gigante.
Según cuenta esa leyenda, un gigante norirlandés (Finn McCool) tendió un puente de piedras entre Irlanda del Norte y Escocia para ir a derrotar a su enemigo escocés (Benandonner). Sin embargo, cuando vio lo grande que era Benandonner se dio a la fuga. Con el puente rocoso tendido, Benandonner decidió seguir a su enemigo y acabar con él.
Sin embargo, la mujer de Finn McCool tuvo una gran idea y disfrazó a su esposo como si fuera un bebé. Cuando el gigante escocés descubrió al supuesto bebé, sintió terror al pensar cómo sería el padre si el hijo era tan grande. Así fue como huyó para no volver.
Si no crees esta historia, entonces quédate con que es una formación geológica creada hace unos 60 millones por la actividad volcánica de la zona. Tú eliges.
Cómo llegar a la Calzada del Gigante
Tienes distintas opciones para llegar a la Calzada del Gigante.
Con coche propio o de alquiler
Si tienes tu propio coche, puedes llegar a la Calzada del Gigante desde Belfast o Dublín. Se encuentra en la B147 Causeway Road, a algo más de 3 km de Bushmills, 17 km de Coleraine y 21 km de Ballycastle.
Autobús
En autobús puedes llegar con el Ulsterbus Service 172, Goldline Service 221, Causeway Rambler Service 402, Open Top Causeway Coast Service 177 y Antrim Coaster Service 252. Algunos de estos servicios son estacionales. Puedes visitar la web de translink para mirar los servicios detallados.
Tren
En cuanto al tren, puedes tomar cualquiera de los trenes que van desde Londonderry o Belfast a Coleraine. Allí tendrías que tomar el Ulsterbus Service 172.
Haciendo deporte
Las opciones más sanas, sin embargo, son caminando o pedaleando.
Si sigues la senda llamada Causeway Coast Way, disfrutarás de un recorrido espectacular de 53 km por una de las zonas costeras más bonitas de la isla de Irlanda. Esta ruta acaba empalmando con la red de senderos de la Calzada del Gigante.
En cuanto a la bicicleta, la Ruta 93 de la National Cycle Network (Red Ciclista Nacional) de Irlanda del Norte recorre la costa desde Newry a Ballycastle, pasando por Bangor y Belfast.
Esquiva el Centro de Visitantes
Visitar la Calzada del Gigante es gratis. Métete esto en la cabeza.
Sin embargo, hay mucha gente que se acerca al Centro de Visitantes y acaba pagando la entrada, que no es barata (9 GBP si la compras online y 10,50 GBP si la compras directamente en taquilla).
Puedes pasar de largo el edificio y bajar directamente a la zona de senderos que llevan a la Calzada del Gigante. La entrada te da derecho a una audioguía, plaza de aparcamiento, el centro de exhibición y la cafetería. Pero, créeme, puedes pasar perfectamente sin todo eso.
A nosotros nos dejó el bus cerca del Centro de Visitantes y pasamos de él.
Intenta alojarte cerca de la Calzada del Gigante y visítala pronto
Aunque puedes viajar a la Calzada del Gigante desde Dublín y Belfast en excursiones de un día, lo cierto es que es un lugar que merece la pena ser explorado tranquilamente.
Además, al ser uno de los puntos turísticos más visitados de la isla, lo mejor que puedes hacer es ir bastante temprano. Ten en cuenta que puedes visitarlo incluso antes de que abra el Centro de Visitantes ya que es un accidente natural cuya acceso no conoce horarios.
Por todo esto, lo mejor es que te alojes cerca de la Calzada del Gigante. Eso es lo que decidí hacer yo y me quedé en el Causeway Hotel, un tres estrellas más que decente que se encuentra en las mismas puertas (900 metros) de la Calzada del Gigante, en el municipio de Bushmills.
Al alojarte en este hotel, en el precio viene incluido el aparcamiento y la audioguía. Como puedes ver, son todo ventajas.
Si quieres alojarte en el mismo lugar que yo, puedes hacerlo pinchando en este enlace del Causeway Hotel.
No encontrarás otro hotel más cercano a la Calzada del Gigante que este y además podrás disfrutar de la tranquilidad de la vida en el campo irlandés.
A la mañana siguiente de llegar, me desperté pronto y bajé a disfrutar de la maravilla de la Calzada del Gigante en total soledad. Priceless.
Tómate tu tiempo para la visita
Visitar la Calzada del Gigante no es algo que puedas hacer en un par de horas. Olvídate de aquello de tomar unas cuantas fotos desde los mejores ángulos y marcharte. De eso nada. Es un lugar mágico, con mucha energía, y te aseguro que sentirás la necesidad de recorrerlo a paso tranquilo, absorbiéndolo poco a poco.
Además, está más lejos de lo que crees y tendrás que caminar un rato por el sendero hasta llegar a las formaciones geológicas más impactantes.
Hay mucha gente que llega, recorre uno de los senderos, hace unas cuantas fotos y se marcha. No caigas en el mismo error.
Explora primero el sendero rojo
En el Centro de Visitantes te darán mapas con los distintos senderos de la zona.
Hay dos senderos principales que llevan a la Calzada del Gigante. La primera opción es el Sendero Azul (Blue Trail) que desciende directamente a una carretera asfaltada que te deja en la Calzada del Gigante en menos de 20 minutos.
La segunda opción es mucho más vistosa y divertida. El Sendero Rojo (Red Trail) te lleva sobre los acantilados, hasta llegar a una escalera de 162 escalones, labrada en la piedra, que desciende por la pared de uno de ellos hasta tu destino.
Te recomiendo que tomes primero el rojo y después regreses por el azul. Además de por las vistas, es por un tema de lógica vaga: es mejor volver por la ligera pendiente del azul que ascender las escaleras del acantilado del rojo.
No tomes demasiados riesgos
Reconozco que no soy el más indicado para aconsejar esto, pues siempre peco de ir al límite en sitios como este.
Las rocas de la Calzada del Gigante dan mucho juego e invitan a escalar más arriba de lo aconsejable o acercarse demasiado a las aguas del océano. Ambas cosas se vuelven bastante más peligrosas cuando ha llovido o está lloviendo (algo más que común en esta zona del mundo).
Se han dado casos de gente que ha caído al agua o se han roto algo más que la nariz resbalando sobre las rocas. ¡Cuidadín!
Bueno, con esta lista de consejos ya estás más que listo para visitar uno de los lugares más bellos de Irlanda. ¡Ya me contarás qué te parece!
La entrada Consejos prácticos para visitar la Calzada del Gigante en Irlanda del Norte aparece primero en Viajablog.
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